Desde chicos se nos ha enseñado que el agua cuando está muy caliente se evapora y podíamos darnos cuenta de esto al ver cocinar a nuestras madres, o cuando nos duchábamos, incluso en el borde de una piscina cuando hacía mucho calor. También se nos enseñó que el agua del mar se evaporaba durante el día y formaba las nubes. A partir de esto nos surgió una duda, siempre se nos dijo que el agua se evaporaba a los 100°C, pero en algunos ejemplos anteriores esto no sucede a esa temperatura.
Cuando crecimos, algunos de nosotros fuimos alguna que otra vez a subir cerros y hacer expediciones, ahí nos dimos cuenta de otra cosa que sucedía; ¡¿por qué no se hacían nunca los tallarines?! ¡Qué tiene el agua de la cordillera que se evapora tan rápido!
Por estos motivos y mucho más, introduciremos el concepto de la presión como factor determinante en el punto de ebullición. Por fin los niños podrán entender que el agua no se evapora únicamente por el calor entregado, sino que también influye "esa como fuerza que aprieta todo".
Para poder mostrar este concepto, pondremos un fluído (idealmente agua) en un recipiente cerrado en el cual podamos disminuir la presión lo suficiente como para ver que parte del fluído pasa a estado gaseoso.
Este procedimiento es un desafío no menor, ya que debemos reducir la presión desde los 760 mmHg (presión atmosférica) a aproximadamente 23,756 mmHg, esto es, si quisiéramos lograr que toda el agua que está en el recipiente se transforme en vapor. Aunque nuestra idea es sólo mostrar que hay evaporación, no necesariamente evaporando todo el fluído.
lunes, 18 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario